Nos encanta construir relaciones. Suscríbete a nuestro blog para recibir palabras de ánimo semanales y actualizaciones mensuales del ministerio a través de nuestras eNoticias en tu correo electrónico.
Etiquetas
Búsqueda
Compras en línea
Nuestros libros, recursos gratis, tarjetas, botellas de agua, y más
Blog
Más entradas del blog abajo
- Detalles
Escrito por Rebeca Martinez
Marcos 10:27—“Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios no; porque todas las cosas son posibles para Dios.”
En el transcurrir de mi vida cristiana Dios me ha mostrado en varias ocasiones que para Él no hay nada imposible. Me ha mostrado que está pendiente del más mínimo detalle de mi vida; que está pendiente de mis sueños y deseos, de mis preocupaciones y mis dolencias. Y a Su debido tiempo me ha ido mostrado el camino y Sus planes para con mi vida, reafirmando mi fe en Él y mostrándome que para Él no hay nada imposible.
Me gustaría compartir con ustedes cinco consejos que me han ayudado en mi vida para hacer todas las cosas que yo considero imposibles posibles.
1- Para hacer lo imposible posible, debemos tomar la decisión de creer en Dios antes que en los hombres.
2- Para hacer lo imposible posible, debemos reconocer nuestra incapacidad ante cualquier problema y confiar en el que es capaz de solucionar cualquier problema.
3- Para hacer lo imposible posible, debemos hacer todo lo posible para que Dios haga en nuestras vidas lo imposible.
4- Para hacer lo imposible posible, debemos confiar plenamente y totalmente en Dios.
5- Para hacer lo imposible posible, debemos obedecer sin cuestionar.
Estos cinco consejos están ligados a nuestra “FE” en Dios. Así que todo lo que necesitamos para hacer lo imposible posible es fe.
Les animo e invito a que pongamos todos nuestros planes, deseos y preocupaciones en las manos de Él que hace todas las cosas posibles.
- Detalles
En Génesis 22, Dios le pide a Abraham que sacrifique a su único hijo, Isaac, al que tanto ama. La historia sigue directamente de la petición de Dios a Abraham. "Abraham se levantó de madrugada," salió y empezó el viaje de tres días para hacer el sacrificio a Dios.
No vemos a Abraham tratar de negociar con Dios. No duda de la sabiduría de Dios. Vemos su fe y su obediencia.
Abraham les dice a los siervos, "El muchacho y yo seguiremos adelante para adorar a Dios, y luego REGRESAREMOS junto a ustedes¨(v. 5b, énfasis mío). Fe.
Cuando Isaac le pregunta a su papá sobre el cordero para el holocausto, Abraham le responde que Dios mismo lo va a proveer. Fe.
Pero mira a los versículos 9 y 10 a ver cuando es que Dios provee. Abraham ya había atado a su hijo y le puso sobre el altar. Abraham ya había tomado el cuchillo para sacrificar a su hijo cuando un ángel del Señor le gritó y le paró.
Sí, Dios proveyó un carnero para el holocausto. Sí, Dios salvó a Isaac, pero Abraham ya había obedecido y mostrado un espíritu de sacrificio antes de que Dios proveyó. Obediencia y sacrificio antes de la provisión.
Me compungió esta historia. Me forzó a preguntarme si estoy pidiendo la provisión de Dios sin demostrar un espíritu de obediencia y sacrificio. ¿A qué estoy aferrada? ¿He puesto mi fe en mi propia fuerza, en mi propia provisión o en Dios?
